Antes del discurso leído por la hija de Machado, Frydnes pronunció una de las intervenciones más contundentes contra el régimen venezolano jamás escuchadas en un acto del Nobel. "Mientras estamos aquí en el Ayuntamiento de Oslo, personas inocentes están encerradas en celdas oscuras. No oyen estos discursos; solo los gritos de los prisioneros torturados", dijo.
En uno de los momentos más contundentes de su intervención, Frydnes lanzó un mensaje directo al Palacio de Miraflores: "Maduro acepte los resultados y renuncie". La frase desató una ovación inmediata en el Ayuntamiento de Oslo, donde los asistentes —entre autoridades, dignatarios internacionales y miembros de la diáspora venezolana— se pusieron de pie para aplaudir.
Entre los asistentes latinoamericanos estuvieron los presidentes Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay), Daniel Noboa (Ecuador) y José Raúl Mulino (Panamá), así como Edmundo González. También viajaron Cayetana Álvarez de Toledo, la congresista republicana María Elvira Salazar y el expresidente colombiano Iván Duque. La única gran ausente fue la protagonista de la jornada.