En las últimas horas se sumó el apoyo del príncipe heredero Reza Pahlavi, cuyo padre se escapó de Irán antes de que estallara la Revolución Islámica de 1979.“Gran nación de Irán, los ojos del mundo están puestos en ustedes. Salgan a las calles y, como un frente unido, proclamen sus demandas”, incitó Pahlavi en un comunicado citado por Associated Press. Y sumó: “Advierto a la República Islámica, a su líder y a la Guardia Revolucionaria que el mundo y el presidente Donald Trump los vigilan de cerca. La represión del pueblo no quedará sin respuesta”.
Después de las advertencias de Estados Unidos, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, dijo que está "preparado" para nuevos de Israel (como sucedió en la guerra de 12 días el año pasado) o de Estados Unidos. "No deseamos la guerra, pero estamos preparados para ella, al igual que estamos preparados para negociaciones basadas en el respeto mutuo", dijo el jefe de la diplomacia iraní en una rueda de prensa desde Beirut, la capital libanesa, donde este jueves empezó una visita de dos días en ese país.
El titular de Exteriores hizo referencia también a la voluntad de su país de negociar sobre su programa nuclear con Estados Unidos, en medio de las tensiones que quedaron abiertas después de que Washington e Israel bombardearon infraestructura nuclear y militar en territorio iraní. "Estados Unidos e Israel ya han probado su ataque contra Irán una vez, y este ataque y esta estrategia fracasaron rotundamente. Si lo repiten, se enfrentarán a las mismas consecuencias", amenazó Araqchí.