Durante esta jornada, el Ministerio Público Fiscal confirmó que interviene para esclarecer lo sucedido y determinar si existió o no responsabilidad penal en el hecho. No obstante, hasta el momento, no hay personas imputadas.
“Según la información preliminar, la joven se encontraba realizando una inmersión a una profundidad aproximada de 20 metros, en el marco de una certificación internacional de buceo (PADI). En esas circunstancias, y por motivos que aún son materia de investigación, se habría descompensado y no pudo ascender por sus medios”, se detalló momentos previos al hallazgo del cuerpo de Sofía.
“A partir del momento en el que se le dio aviso, se activó el protocolo de emergencia y en el lugar intervino Prefectura Naval Argentina, que desplegó buzos tácticos y equipos especializados, incluyendo robots de exploración subacuática, con el objetivo de localizar a la joven. Las tareas de búsqueda continúan y se coordinan entre las distintas fuerzas y organismos intervinientes”, añadieron oficialmente.
Asimismo, se explicó que el problema central que se analizaba hasta entonces era si el incidente “respondió a una contingencia propia de la práctica del buceo o si hubo omisiones o incumplimientos en las medidas de seguridad exigibles”. “Para determinarlo, se avanza en una investigación objetiva y técnica, basada en pericias, testimonios y protocolos de actuación”, concluyeron.