Cuando las autoridades lograron llegar al lugar, descubrieron que la víctima estaba maniatada, con una soga al cuello, la cabeza tapada y en estado avanzado de descomposición.
Los medios locales informaron al día siguiente que se trata de un hombre. Sin embargo, los investigadores no lograron identificarlo, ya que no tenía documentos y solo encontraron el tatuaje del nombre “Flavia” en el antebrazo izquierdo como única pista.
En tanto, el examen médico forense preliminar reveló que tenía “lesiones óseas en el lado izquierdo del cráneo y en el macizo facial”, citó el diario misionero Stop. Además, por el estado de descomposición en el que estaba el cuerpo, se constató que no tenía vísceras toracoabdominales.