Luego del allanamiento, Nazarena, una extrabajadora de limpieza del geriátrico, publicó un mensaje en redes sociales: “Si tienen a sus abuelos ahí, sepan que van a pasar hambre, malos tratos; los tienen en las peores condiciones. Cuando llueve, entra agua por todos lados sobre las camas mientras los dueños miran para otro lado”.
“Los tienen peor que si fueran animales, atados, comiendo fideos recalentados todos los días que parecen comida de perro”, añadió la mujer.
También contó que cuando los familiares los van a visitar, los desatan y cambian solo para la visita, porque el resto del tiempo los tienen horas atados y llorando. Además, advirtió que en el lugar trabajarían menores de edad.