El dato más preocupante es el deterioro en los niveles de cumplimiento. En diciembre, la irregularidad del crédito al sector privado alcanzó el 5,5% a nivel general, con un incremento mensual de 0,3 puntos porcentuales.
No obstante, el empeoramiento fue más pronunciado entre las familias. La morosidad en los préstamos a hogares llegó al 9,3%, tras subir medio punto en el mes, impulsada principalmente por créditos personales y prendarios.