La acción consistió en colgar un cartel que rezaba "Senadores: no se caguen en el agua" mientras 7 personas vestidas de traje y usando una banda argentina se sentaron sobre inodoros de plástico. También había tres activistas vestidos con un mameluco naranja con pose de custodias. Por el momento no hay información sobre si hubo detenciones de más integrantes del grupo.
El principal proyecto en debate propone cambios en la Ley 26.639, que desregula la protección de glaciares y zonas asociadas. La iniciativa redefine el alcance de las áreas protegidas al distinguir entre “áreas periglaciares” y “geoformas periglaciales”, y establece que su inclusión como reservas estratégicas dependerá de estudios técnicos realizados por las autoridades ambientales de cada jurisdicción. Ese criterio determinará qué sectores quedan incorporados al Inventario Nacional de Glaciares y, por lo tanto, bajo protección especial.
Desde el oficialismo sostienen que la modificación busca precisar los alcances de la norma vigente y brindar mayor previsibilidad jurídica. Sin embargo, el cambio impacta sobre el régimen de protección ambiental en regiones donde conviven reservas hídricas y actividades productivas.
"Manifestamos nuestra profunda preocupación ante la posibilidad de que se formalice un nuevo intento de modificación de la Ley de Glaciares", expresaron desde las redes sociales de Greenpeace. "Esta decisión abrirá la puerta a la destrucción del ambiente periglacial, reduciendo áreas hoy protegidas y poniendo en riesgo una de las reservas estratégicas de agua más importantes del país, lo que implica un riesgo para el futuro de la Argentina", agregaron.