Para Molina, el desafío es sostener la identidad en medio de la modernidad y las transformaciones sociales.
“Somos una ciudad que puede izar banderas de todos los rincones del mundo en su plaza principal. Eso es algo hermoso”, expresó.
El fin de semana aniversario será, entonces, no solo una celebración, sino también una reafirmación de la historia, la diversidad y el sentido de pertenencia que caracterizan a Presidencia Roque Sáenz Peña, una ciudad que, a sus 114 años, busca seguir siendo referencia en el norte argentino.