Daniel Flammini, encargado de la funeraria, le contó a 0221 que todo comenzó cuando los trabajadores de la ambulancia descendieron unos seguros para levantar el portón e ingresar el cajón al lugar. En ese breve instante, los ladrones aprovecharon para llevarse el vehículo.
Rápidamente, los trabajadores le avisaron lo sucedido y comenzaron a reunir la documentación para hacer la denuncia policial. Sin embargo, apenas 20 minutos después del robo, la ambulancia apareció abandonada a pocas cuadras del lugar.
El vehículo no presentaba daños y, por la rápida resolución, finalmente no se radicó una denuncia formal. Además, Flammini confirmó que el cuerpo del fallecido seguía dentro del ataúd y no había sido alterado.
En las redes sociales y entre vecinos circularon versiones que hablaban de una supuesta broma entre empleados o de conflictos internos en la empresa. El encargado del lugar salió al cruce de esos rumores y los calificó como un “delirio”.