El avance clave en la causa ocurrió cuando efectivos del Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Policía bonaerense observaron en Quilmes Oeste un Nissan Versa con características similares al vehículo que aparecía en las filmaciones. Al interceptarlo para identificar a sus ocupantes, que fueron detenidos en el lugar.
Los tres ocupantes del auto fueron detenidos en el lugar. Entre ellos había un sargento que prestaba servicio en la Unidad de Policía de Prevención Local de Florencio Varela, quien al momento del arresto tenía su arma reglamentaria. Debido a su condición de miembro de la fuerza, la investigación también pasó a ser supervisada por la Policía Federal.
El fiscal Barrera imputó a los sospechosos por el delito de robo agravado. Durante las primeras actuaciones judiciales, los tres detenidos optaron por no prestar declaración ante la Justicia.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires dispuso la inmediata desafectación del policía involucrado y abrió un sumario interno a través de la Auditoría General de Asuntos Internos para determinar su responsabilidad.