Uno de ellos, identificado como R. O. S., de 35 años, tenía un pedido de captura activo por homicidio agravado criminis causa, además de antecedentes por robo calificado desde 2008. Al momento de su detención, llevaba una pistola Bersa Mini Thunder con cargador extensible.
El segundo sospechoso, G. N. P., de 24 años, había salido del penal de Olmos en abril de 2025 y tiene causas previas por robo agravado y resistencia a la autoridad. Fue detenido a pocos metros del lugar del choque con una pistola de 9 milímetros y dos cargadores.
El delincuente abatido, por otro lado, tenía un arma equipada con un dispositivo tipo “kit Roni”, un accesorio que permite convertir una pistola en un arma de mayor precisión.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía Descentralizada de Ituzaingó, que caratuló el caso como “robo agravado en poblado y en banda, privación ilegal de la libertad, portación ilegal de arma de guerra y encubrimiento”.