Una vez cancelada la fianza, las autoridades judiciales procederán a devolverle su pasaporte. Además, el fallo ordena el retiro inmediato de la tobillera electrónica con la cual monitorearon sus movimientos hasta el momento.
A pesar de la autorización para viajar, el proceso judicial continúa abierto sin una sentencia definitiva. Por este motivo, Páez deberá fijar un domicilio legal en su provincia natal de Santiago del Estero y mantener contacto permanente con los tribunales brasileños.
La semana pasada, la mujer compareció ante el Tribunal Penal N°37 de Río en una audiencia formal. En esa instancia procesal, pidió disculpas a las personas afectadas por sus actos y afirmó que siempre relató la verdad de los hechos. En declaraciones a la prensa local, la abogada calificó el episodio como "la peor experiencia de mi vida".