En un nuevo capítulo de la causa en la que se investiga una gran trama de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) desde la llegada del gobierno de Javier Milei, en los próximos días volverán a ser citados a indagatoria el exdirector Diego Spagnuolo, el extitular de Acceso a Servicios de Salud, Daniel Garbellini y el lobista Miguel Angel Calvete, quien desde afuera del organismo manejaba las adjudicaciones, las compulsas de precios, lograba beneficiar a sus propias empresas y, además, se llevaba cerca de un 20 por ciento por todos los contratos que conseguía. Junto con ellos, el fiscal Franco Picardi, pidió citar como sospechosas a 26 personas más, entre ellos empresarios beneficiados en la venta direccionada de insumos de alto costo para el organismo (a través del Programa Incluir Salud) y el reparto de sobreprecios. Las nuevas maniobras detectadas involucran la erogación de 75.478.149.019 pesos de las arcas públicas en favor de un puñado de empresas. Picardi señala en el dictamen que presentó junto con Sergio Rodríguez, titular de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) que todo era cambio de retornos y dádivas de distinto tipo para los funcionarios y para quienes digitaban el negocio. El circuito habría incluido, según su análisis de las evidencias, hasta facturas por productos que no habrían existido como camas ortopédicas y una etapa de blanqueo del dinero.
En la primara tanda de indagatorias, por las que ya hay 19 procesamientos por asociación ilícita, entre otros delitos, Picardi se dedicó a analizar las licitaciones para medicamentos de alto costo y baja incidencia. En la nueva presentación, donde requiere 29 indagatorias en total, pone en evidencia mecanismos similares pero referidos a “insumos” también de alto costo. Se trata de dispositivos y tecnologías médicas costosas como prótesis de alta gama (para amputaciones), implantes cocleares, sillas de ruedas motorizadas, audífonos, materiales para cirugías complejas, entre otros. Eran gestionados desde el Programa Incluir Salud para para personas con discapacidad o con enfermedades crónicas graves que están en situación de pobreza estructural y que carecen de cobertura médica. Así, dice el fiscal, un programa que debía destinarse a políticas públicas para este sector vulnerable, montaron un servicio ilícito de pagos permanentes para un grupo de empresarios amigos en perjuicio del Estado y de la población destinataria del “Incluir Salud”.
Así lo dice Picardi: “La ANDIS fungió como una permanente ventanilla de pagos indebidos para sostener negocios espurios, en perjuicio del Estado Nacional, tanto en lo relativo a medicamentos como insumos, que, por sus particularidades, resultan de alto impacto y baja incidencia. El conjunto de evidencias analizadas permite reconstruir un esquema delictivo permanente en el tiempo, caracterizado por el direccionamiento de compulsas de precios, la cartelización empresarial y, por ende, la connivencia de funcionarios/as públicos/as que se beneficiaban de ello”.
Uno de los mensajes que envía Garbellini a Calvete el 24 de julio de 2025 es ilustrativo por la terminología y la información. Le escribe “ofrendas de esta semana” y adjunta una lista de empresas (ortopedias, laboratorios, droguerías) con los montos correspondientes que le tocaba a cada una por un total, en ese caso, de 2.021.451.649 pesos. “Ofrendaban el dinero estatal y confundían los intereses públicos con los privados en detrimento del Estado”, dice el dictamen.
El dictamen fiscal explica que la investigación continúa y que podría llegar a otros funcionarios. Algunas de las pistas pendientes apuntan al papel de la Casa Rosada, en especial de Karina Milei y “Lule” Menem y Eduardo “Lule” Menem quienes, según los audios que fueron base de la primera denuncia se habrían llevado un tres y cinco por ciento respectivamente. También a la droguería Suizo Argentina. Las indagatorias deberán ser convocadas por el nuevo juez de la causa, Ariel Lijo.
“Si me lo pintas de verde mejor”
Otros mensajes retratan en forma inequívoca el mecanismo en el que, vale recordar, intervenían en el direccionamiento, las compulsas y los sobreprecios algunos funcionarios/as desde adentro de la ANDIS y había un circuito fundamental que operaba desde afuera, en el que tuvieron un papel fundamental Calvete –que además manejaba varias empresas del sector, algunas en forma camuflada—y Pablo Atchabahian, quien había ocupado el lugar de Garbellini durante el macrismo.
Así hablaban, por ejemplo, Calvete y Claudio Kahn, de la Grupo Alemana, que concentra varias firmas especializadas en ortopedia que se quedaron con el grueso de las adjudicaciones en traumatología.
-Clota querido, te puedo pedir una gauchada…? Si tenés eso me lo podrás acercar a Defensa (las 2 liquidaciones) porque mañana liquido… Yo no voy a estar pero dejárselo a Play o a Lautaro. Si me lo pintas de verde mejor… Pasame monto y tipo cambio-, le escribió el 7 de julio del año pasado Calvete a Kahn Miguel Angel Calvete a Claudio Kahn, del Grupo Alemana, que concentra varias firmas especializadas en ortopedia que se quedaron con la mayor parte de las adjudicaciones para la compra de insumos de “traumatología” de la ANDIS. “Play” (Julio César Viera) era el colaborador de máxima confianza de Calvete. Lautaro, el hijo de su pareja, Guadalupe Muñoz.
-Miguelito lo tengo preparado todo en pesos, si lo vas a querer en verdes voy a tener que ir a una cueva que me haga la gamba, no me queda otra, desarmar todo e ir a la cueva, no creo que tengamos esa cantidad de dólares en la ortopedia, decime que querés que haga y trato de coordinarlo- le respondía el hombre de la ortopedia en un audio. Después Calvete le indicaba que tenía que llevar el dinero a Madero al 900, donde tenía la oficina Alan Pocoví una de las personas que se encargaba de canalizar los fondos, según la fiscalía, igual que el empresario de aviación Sergio Mastropietro.
En un audio de días previos (19 de junio) Kahn le decía en tono jocoso a Calvete: “Michael querido. Olé olé olé cada día te quiero más oh soy de River, perdón perdón no te quise bardear… Escúchame amor, ahí me dicen los chicos que entraron casi ochenta y casi noventa palos, pero cualquier cosa me llamás o te llamo más tarde, tengo entendido que estás con un par de horas menos. Besitos enormes mi amor, pasala lindo, disfrutá”. Todo indica que Calvete estaba en Estados Unidos, en San Francisco.
La hija de Calvete, Ornella, quien con el escándalo tuvo que renunciar a su cargo de directora nacional de Desarrollo Regional y Sectorial de la Secretaría de Industria y Comercio, también se contactaba con el mismo empresario, a quien llamaba “Claudio K” en las conversaciones con su padre. Cuando fue indagada dijo que solo lo asesoraba para importar fertilizantes. A ella le encontraron 700.000 dólares en su vivienda, que dijo que eran Calvete padre. El Grupo Alemana.
Miguel Angel Calvete –quien está preso por proxenetismo y en otra época era conocido como vocero de los supermercados chinos—tenía, según explica la fiscalía, un papel central a la hora de “mover las amplias sumas de dinero de las firmas adjudicatarias de ANDIS”. Coordinaba transferencias o traslados de dinero en efectivo así como facturaciones entre empresas que no eran suyas y Baires Fly S.A., de Mastropietro, como si fueran “kilómetros nacionales para ser utilizados en aeronaves de la empresa”.
Un patrón de conducta
Para cada uno de los tipos de “insumos”, dice el dictamen de Picardi y Rodríguez, se repetían esquemas similares, al momento de las compulsas de precios. En ocasiones se incluían empresas que ni siquiera estaban registradas como proveedoras de insumos, como la Droguería Génesis. Se simulaban, así, concursos de precios donde se repetían 30 empresas beneficiarias, cuyos dueños y directivos (una veintena) serán citados a indagatoria.
En el rubro “amputación”, por ejemplo, el propio Calvete competía contra sí mismo y el resto de las empresas que participaban pertenecían a la misma familia, Sagués (Laboratorio Ortopédico Sagués S.R.L., Probock S.R.L y Prolite Orthopedics S.R.L). En todas las licitaciones de este grupo se presentó Indecomm S.R.L, de Calvete. “Al analizar la distribución de los pagos, se pudo observar que las empresas vinculadas con Miguel Ángel Calvete fueron adjudicatarias del 47,002% de los fondos, en tanto aquellas relacionadas con la familia Sagués, fueron adjudicatarias del 52,997%”, dicen Picardi y Rodríguez.
Para terminar de ilustrar la operatoria, Calvete enviaba a Mastropietro comprobantes de algunas de esas firmas. Un paquete fue por un total de 95.060.000 de pesos. El 10 de septiembre del año pasado le dice: “si podés saquemos la factura hoy”. Resultado: el dueño de Baires Fly le envía tres facturas por “kilómetros nacionales”.
En otra conversación Calvete le pedía a su asistente Patricia Canavesio que le facture al Laboratorio Ortopédico Sagués 19 millones de pesos y aclaraba “solo por Indecomm”. La factura se emite por 17 camas ortopédicas reacondicionadas “elementos respecto de los cuales no se halló constancia alguna de entrega, envío o compra por parte de INDECOMM S.R.L”.
Estos mismos mecanismos se repitieron en otros rubros (cardio, traumatología, implantes, sillas de rueda y andadores, “neuro”). “Cardio” es otro de los puntos más que ilustrativos donde en un momento solo cotizaban dos firmas. Farma Salud S.R.L.) y Smart Medical Image S.R.L. La primera estaba vinculada a Mariano Caballi, vinculado en forma directa con Garbellini, Atchabahian, Patricio Rama y Calvete. Ellos tenían un grupo de whatsapp llamado “Museo” que festejó cuando Garbellini fue designado en ANDIS y que, por sus conversaciones, esperaba ese desenlace desde la llegada de Milei al gobierno. La firma Smart, está ligada a Maximiliano Santich, alguien del círculo íntimo de Calvete que, sin ser funcionario, ingresaba al sistema donde podía seguir las compulsas. Farma fue adjudicataria de “más del 90% de las órdenes que se libraron para la compra de insumos cardiológicos, por un monto total de $13.732.533.276”. Caballi entregó a la justica su celular borrado.
Todos alineados
Uno de los audios que aparecen en el dictamen muestra que había dos grupos nucleados alrededor de Calvete y Atchabahian, donde hay aparentes alusiones a Lule Menem, Spagnuolo y Santiago Caputo. Es un mensaje que Canavesio le manda a Clavete y que dice “mensaje de Pablo Atchabaian para Alejandra”. “Alejandra” era uno de los nombres ficticios que usaba el lobista. Otro era, por ejemplo, Carmela Vivaldi. Atchabahian le decía: “Che Miguelito, ahí recién me llamó Dani (Garbellini) que estuvo con el pelado (Spagnuolo) charlando y también le comentó lo mismo que te comentó a vos de Caputito y que, bueno, la misma sensación. Así que, bueno, ya se lo informé al Helvético (de la Droguería Suizo Argentina) ya está al tanto de todo. Me dijo que hoy mismo se lo iba a informar a Rioja así que estamos todos alineados en la misma. Dani (Garbellini) opina lo mismo. Todos opinamos lo mismo. Acá creo que ahora sí más que nunca hay que cerrar filas y espero que el pelado lo entienda así y no haga una torpeza, ¿no?...” Calvete le responde: “Pablo, clarísimo y todos alineados ..!”
Spagnuolo y Garbellini
Spagnuolo, otrora abogado de Milei, según la fiscalía fue jefe de la organización y generó “condiciones estructurales” para direccionar contrataciones en insumos pero, además, “lo hizo y garantizó a los fines de obtener retornos” mediante pagos directos y compra de muebles para él”. El dictamen recuerda que Calvete lo visitaba en su casa en el barrio Altos de Campo Grande en Pilar, donde incluso estuvo con Mastropietro. Entre los cobros dudosos que incluso figuran en planillas de Calvete, habría recibido 5 millones de pesos en efectivo con la excusa de un viaje, y pagado deudas de Spagnuolo en una mueblería por 1,5 millones, 3,4 millones y 5 millones de pesos más con la cuenta de Indecomm. A lo que hay sumar otras cuestiones como las reformas en la casa de Pilar por unos 55.000 dólares, mientras los ingresos del extitular de ANDIS fue entre 2,6 y 3,1 millones de pesos a lo largo de su gestión.
Respecto de Garbellini, Picardi y Rodríguez señalan que “fue clave para operativizar el direccionamiento del proceso de compulsa de precios” y determinaba “qué firmas participarían del proceso y cuáles no lo harían” además de firamar “órdenes de pago una vez efectuadas las adjudicaciones”. Señalan que tuvo un incremento patrimonial que no se refleja en sus declaraciones juradas, que se advierte en reformas en su propiedad en “El Pato Country Club” y en los gastos corrientes de su tarjeta de crédito así como en giros recibidos por su esposa.