Sin embargo, la situación sobre el terreno sigue siendo frágil. El ejército libanés pidió a los desplazados que no regresen de inmediato al sur del país, mientras que las fuerzas israelíes advirtieron que mantienen su despliegue terrestre en la zona y recomendaron evitar la ribera sur del río Litani.
A pesar de estas advertencias, se registraron importantes congestiones de tránsito en los accesos al sur, con largas filas de vehículos intentando cruzar el único puente operativo sobre el Litani.
En ese contexto, Hezbollah afirmó haber bombardeado una concentración de tropas israelíes cerca de la ciudad de Khiam, en el sur del Líbano, en lo que definió como una represalia ante violaciones del alto el fuego. Por su parte, medios oficiales libaneses informaron sobre nuevos ataques en Khiam y en la localidad vecina de Debbine, además de una intensa actividad de drones en la región.