La irregularidad fue descubierta luego de una consulta ante el Ministerio de Salud Pública, donde se constató que el número de matrícula provincial exhibido por la supuesta profesional pertenece, en realidad, a un médico varón.
De acuerdo a las actuaciones, la mujer cumplía guardias en los hospitales de Presidencia de la Plaza y Quitilipi. Como evidencia, se presentaron fotocopias certificadas de registros electrónicos, libros de guardia y derivaciones médicas al Hospital 4 de Junio, las cuales contaban con la firma y el sello de la sospechosa.
El caso quedó a cargo de la Fiscalía de Investigación Penal N° 3, bajo la órbita de Marcelo Soto, quien ordenó la elevación inmediata de las actuaciones para avanzar con las medidas legales correspondientes por presunta usurpación de títulos y honores.