Franco Colapinto baja de su Alpine tras la exhibición en Buenos Aires (LUIS ROBAYO/AFP)
No dejó pasar la invitación para ir al Autódromo Oscar y Juan Gálvez, donde se está realizando la remodelación más grande de las últimas tres décadas. La Ciudad de Buenos Aires apuesta por la Fórmula 1, contratando al estudio del mundialmente reconocido constructor de autódromos Hermann Tilke para una obra que comenzó en enero y tiene un plazo de ejecución de doce meses. “Parecía otro lugar”, dijo Colapinto sobre el ‘Coliseo’ porteño del automovilismo, en un escueto momento compartido con la prensa. Franco había estado en el predio cuando comenzó el año, pero ahora se encontró con que se han demolido los edificios de boxes y se trazó el nuevo dibujo que tendrá la pista. “Es una obra muy grande, que es necesaria para que pueda volver la F1 al país”, señaló Franco, que con las carreras de Miami y Canadá, en las próximas semanas, terminará de conocer todos los circuitos del calendario. “Creo que están haciendo todos los pasos correctos para proyectar una carrera. Eso es clave y para mí es muy importante demostrar lo que puede traer un Gran Premio en Argentina”, insistió. La pista Grado A para el Gran Premio de MotoGP, con fecha estimada en abril de 2027, es ejecutada a buen ritmo por las firmas CONCRET-NOR SA y COARCO SA, con un monto asignado de 71 mil millones de pesos; mientras que la infraestructura edilicia, paddock y servicios del nuevo autódromo lo afrontan Inmac Ingeniería y Arquitectura SA y SEMI SA con 26 mil millones asignados.
Tener a Colapinto manejando por las calles el Lotus E20 “vestido de Alpine” significó la primera ocasión en muchísimo tiempo en que se pudo ver a un piloto de Fórmula 1 argentino conduciendo un auto de la máxima categoría. Habría que remontarse a los inicios del mundial, como cuando se corrió en 1951 en el Circuito Costanera Norte de 3.500 metros, largando frente al club de pescadores, utilizando la costanera, calle Sarmiento y también Salguero. Esa competencia se disputó en febrero y fue denominada como "V Grand Prix Juan Domingo Perón y de la Ciudad de Buenos Aires“. Aunque no entregó puntos para el campeonato, estuvieron varios pilotos y máquinas de la F1 del momento, como los temibles Mercedes Benz de Hermann Lang o el propio Juan Manuel Fangio. Sin embargo, ambos fueron derrotados por José Froilán González con una Ferrari 166 de menor porte, que aprovechó el fallo de los rivales para alzarse con el triunfo que le abriría las puertas de la casa italiana, con el equipo más famoso del mundo. Meses después, Froilán ganaría el primer GP de Ferrari en la F1, una historia conocida y honrada.
Como si fuera poco, Colapinto condujo una réplica del Mercedes Benz W196 como el que tuvo Juan Manuel Fangio en los años dominantes de 1954 y 1955. Comandando una “Flecha de Plata”, Franco dejó otro gesto memorable en su paso por Argentina antes de volver al trabajo habitual. Sin más días libres, el lunes comienza el operativo Miami, donde la F1 regresará a sus carreras y la realidad de cada uno volverá a estar en la pista.