Dentro del oficialismo están convencidos de que sectores del peronismo ligados a Sergio Massa podrían financiar candidatos alternativos para dividir el voto libertario. Y creen que, en ese escenario, el deterioro de las principales banderas del espacio complica todavía más la recuperación política.
La referencia apunta directamente a los discursos de “honestidad” y “anticasta”, golpeados por el caso Adorni, por el mote del “3 por ciento” que recayó sobre Karina Milei, y también por las polémicas alrededor de la ANDIS y del renunciado José Luis Espert.
Pese a todo, algunos sectores libertarios mantienen expectativas sobre las últimas revelaciones vinculadas a las SIRA. Creen que podrían salpicar a dirigentes de la oposición peronista y equilibrar parte de la indignación social. Pero el optimismo dura poco. En paralelo, crece el temor por futuras filtraciones relacionadas con los bienes de Adorni y por el contenido del celular del contratista Matías Tabar.
También genera inquietud la demora en la publicación de la declaración jurada del jefe de Gabinete, un pedido que la propia Bullrich reclamó que se hiciera “de inmediato”. Mientras tanto, en la tropa libertaria ya hay quienes ven un escenario cada vez más complicado.