“En primer lugar, porque la tecnología puede brindar datos pero no predecir fenómenos meteorológicos. Además, estos sistemas sólo están en los aeródromos y no pueden cubrir los fenómenos del área circundante”, concluyó.
“Por ley, la empresa EANA le paga al Servicio Meteorológico, por sus servicios, el diez por ciento de lo que recauda por tasas de uso aeroportuario. Esto significa que el servicio de meteorología al servicio de la aeronavegación no tiene costo para el estado nacional, es autosustentable, así que la decisión no se explica por motivos fiscales”, detalló el dirigente.
Para Schinello, la decisión abre las puertas a la privatización del servicio de meteorología, toda vez que obliga al SMN a seguir brindando las mismas prestaciones pero sin garantizarle los recursos.
Atepsa representó a los meteorólogos durante más de medio siglo hasta que, en 2020, a raíz de cambios administrativos, quedaron fuera de su órbita. Sin embargo, los meteorólogos siguen siendo un pilar central de la aeronavegación.