Para los inversores, los Cedears vinculados al evento ofrecen una alternativa para posicionarse en empresas globales que podrían beneficiarse del fenómeno económico que genera el torneo.
De acuerdo a Damián Vlassich, líder de Estrategias de Inversión en IOL, una de las claves a seguir de cerca es la estacionalidad de ingresos, ya que "los eventos masivos actúan como catalizadores de corto plazo, impulsando las ventas minoristas por encima del promedio anual".
También hay que observar la exposición de marca, porque "la visibilidad global se traduce en una ventaja competitiva de largo plazo difícil de igualar para la competencia".
"Y por último la dinámica de consumo, dado que el torneo permite observar en tiempo real cómo el comportamiento del usuario a escala global impacta en la facturación de las empresas, una herramienta útil para entender la relación entre grandes eventos y ciclos económicos", indicó el ejecutivo.