“Esta evaluación responde a un pedido de la ministra de Educación, Sofía Naidenoff, para relevar la evolución de los estudiantes en relación con los aprendizajes en Lengua y Matemática”, señaló Gómez.
En ese sentido, explicó que el dispositivo permite realizar un seguimiento continuo de las trayectorias escolares, ya que los mismos alumnos serán evaluados en los próximos años. “El año pasado se tomó la evaluación diagnóstica en primer año y ahora en segundo. La idea es continuar en tercero, cuarto y quinto año para analizar la evolución de los aprendizajes y fortalecer el acompañamiento pedagógico”, afirmó.
Asimismo, indicó que este año la evaluación incorpora una clave de corrección que permitirá agilizar la carga de información en el Visor Educativo, plataforma digital utilizada por las instituciones para registrar datos administrativos y pedagógicos.
Por su parte, el jefe del Departamento de Evaluación, Gerardo Núñez, explicó que los resultados serán sistematizados y analizados por los equipos técnicos jurisdiccionales y posteriormente compartidos con las escuelas a través del Visor Educativo.
“Esta información será clave para la toma de decisiones pedagógicas y el diseño de políticas públicas orientadas a mejorar la calidad educativa y fortalecer las trayectorias escolares”, expresó.
Además, aclaró que la evaluación no tiene carácter punitivo ni calificatorio, sino que constituye “una herramienta fundamental para conocer el estado de situación de los aprendizajes”.
Desde el Ministerio de Educación remarcaron la importancia del compromiso de las instituciones educativas en este proceso, ya que los datos obtenidos permitirán identificar fortalezas y aspectos a mejorar en las estrategias de enseñanza y acompañamiento en las aulas.