Con el avance de la investigación, la fiscalía determinó que la menor era víctima de constantes golpizas por parte de su padrastro.
Sumado a este horror, los investigadores confirmaron que la madre de la niña tenía pleno conocimiento de las agresiones, pero jamás realizó la denuncia.
El juez de Río Hondo y Jiménez, Diego Vittar, ordenó a los efectivos policiales llevar a cabo un allanamiento en el domicilio familiar, con objetivo de secuestrar diversos elementos vinculados al crimen.