Zunino sostuvo además que el oficialismo empieza a perder respaldo incluso dentro de su propia base electoral. “Hoy Milei tiene casi un 30% de valoración negativa entre quienes lo votaron en 2023 y un 37% entre los votantes de Patricia Bullrich”, señaló. En ese sentido, explicó que entre los votantes libertarios el deterioro está vinculado principalmente a la situación económica, mientras que entre quienes acompañaron a Bullrich pesan más las sospechas de corrupción.
De todos modos, el consultor aclaró que no observa a la administración libertaria en una situación terminal. Según planteó, el Gobierno todavía conserva capacidad de control sobre áreas clave como la macroeconomía, el Parlamento, las redes sociales, la calle, los medios y la Justicia. Sin embargo, advirtió que la “experiencia Milei” atraviesa una etapa decisiva, marcada por el desgaste propio del tiempo de gestión y por un cambio en las prioridades sociales.
“Al comienzo, la principal demanda era la estabilidad económica. Ahora el foco pasó a la situación laboral, los ingresos y el salario”, explicó Zunino. A su criterio, el gran desafío para el actual Gobierno —o para cualquier administración futura— será administrar la tensión entre el orden fiscal y la recuperación salarial, en un contexto social caracteriza
La encuesta además muestra un deterioro sostenido en los principales indicadores de apoyo al oficialismo. La evaluación positiva del Gobierno descendió de 58,5% en febrero a 34% en mayo si se toman las respuestas “muy bueno” y “bueno” combinadas en la evolución mensual. En paralelo, la percepción positiva sobre el impacto de las políticas oficiales cayó de 67,3% a 24,7%, mientras que la confianza en la capacidad del Gobierno para resolver problemas retrocedió de 55,5% a 38,1%. A eso se suma otra señal de desgaste: la percepción de que “el rumbo es correcto” bajó de 55,8% a 31,9%.
En términos políticos, el estudio muestra que Milei conserva un voto duro importante, pero perdió parte del “crédito social” que le había permitido sostener el ajuste durante los primeros meses de gestión.
La encuesta revela además un fenómeno delicado para el oficialismo: la sociedad empieza a responsabilizar directamente al Gobierno por la crisis económica. El 49,1% señala al oficialismo como principal responsable de la situación actual, mientras que el 34,2% culpa a la oposición y al gobierno anterior.
Ese cambio de percepción es central porque rompe uno de los principales activos narrativos de Milei: la idea de que el deterioro económico seguía siendo herencia exclusiva del pasado.
El estudio también detecta un fuerte deterioro en las expectativas sociales. El 75,5% asegura que su situación económica empeoró o sigue igual de mal y el 61,4% considera que Argentina atraviesa una crisis económica. En ese contexto, los bajos ingresos aparecen como la principal preocupación social con 49,9%, incluso por encima de la inseguridad y la inflación.
Encuesta 20052026
Desde el punto de vista electoral, la encuesta muestra además un escenario extremadamente competitivo. Fuerza Patria obtiene 36%, mientras que La Libertad Avanza alcanza 32,3% y el PRO queda relegado con 6,7%.
En un eventual ballotage entre Javier Milei y Axel Kicillof, el mandatario aparece por debajo del gobernador bonaerense: 39,4% contra 41,7%.
El trabajo de campo fue realizado entre el 2 y el 10 de mayo sobre 1.871 casos nacionales, con un margen de error de 2,3% y un nivel de confianza del 95%.