De acuerdo con las actuaciones preliminares, el principal sospechoso es G.E.S., de 30 años, también oriundo de Santa Lucía. Los investigadores sostienen que habría utilizado un revólver calibre 32 para cometer el ataque.
Tras el crimen, el acusado fue demorado y quedó a disposición de la Fiscalía de turno de la ciudad de Goya, que intenta determinar cómo se desencadenó el episodio y cuál fue el móvil del asesinato.
En el lugar trabajaron efectivos policiales, peritos de la Unidad Regional II y el fiscal de turno, quien supervisó las actuaciones. Hasta el momento, las autoridades no precisaron oficialmente dónde impactaron los disparos ni las razones del ataque.