Pollicita le encomendó la detección de las inconsistencias a la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), un organismo especializado que depende la Procuración General de la Nación, que asiste técnicamente en investigaciones penales. Esa dependencia podrá terminar de elaborar un informe en cuanto llegue toda la información pendiente a la fiscalía, que esta semana reiteró varios de los pedidos. Una vez que esté listo, Pollicita le pediría a Adorni que justifique su patrimonio, un paso ineludible en las investigaciones presunto enriquecimiento ilícito.
Un tema clave será el de los inmueble ya que, como es conocido, Adorni se compró a fin de 2024 la casa de Indio Cuá por 120.000 dólares más 5000 de ingreso al country gracias a un préstamo particular que habría recibido de dos mujeres policías que le presentó la escribana Adriana Nechevenko. No había declarado esa propiedad: la agregó en una rectificación reciente, en plena investigación judicial. De ese préstamo, con 11 por ciento de interés anual, debe aún 30.000 dólares. Pagó, según el contratista Matías Tabar, 245.000 dólares en la famosas refacciones, que incluyeron la cascada en la pileta, la climatización del agua, el jacuzzi, unos costosa parrilla y toda la refacción a nuevo.
Además, hay todo un capítulo del departamento de Caballito, que Adorni y Angeletti compraron en 2025 por 230.000 (un valor que no coincide con el de mercado) aunque lograron postergar el pago de 200.00 a las dos jubiladas que vendieron el inmueble para noviembre de este año, sin intereses. Se suman las refacciones, todavía no saldadas por 65.000 dólares.
En el expediente sobre dádivas, a cargo también del juez federal Ariel Lijo, directamente sería llamado a indagatoria. Puede ser que el ministerio público derive allí parte de la información recolectada.
El celular del contratista
El día que se presentó para dar su testimonio en Comodoro Py, Tabar entregó su celular. El aparato comenzó a ser analizado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip) y promete ser una fuente de información relevante. Primero, porque el hombre contó en su declaración que Adorni lo llamó antes ofreciéndole hablar con su equipo, en un posible intento por condicionarlo. Pero, además, lo que se busca en el aparato son las conversaciones de la época en que se hicieron las reformas.
Tabar entregó la semana pasada documentos para reafirmar que el jefe de gabinete pagó los 245.000 dólares, aunque él no haya facturado el trabajo total.