“Las comunidades hoy enfrentan falta de insumos, medicamentos y atención médica. Todos los sistemas deben converger para proteger un derecho esencial: el derecho a la salud, desde la prevención hasta el tratamiento”, afirmó.
El proyecto establece un esquema de transferencias a las provincias basado en resultados sanitarios y metas de desempeño, tomando como antecedente experiencias como el Programa SUMAR. También prevé incentivos para la radicación y capacitación de profesionales en zonas vulnerables, además de mecanismos de compra centralizada de medicamentos esenciales.
Capitanich explicó que el Fondo Federal de Salud se apoya en tres pilares fundamentales: la digitalización del sistema para mejorar la administración y la transparencia; la recomposición de recursos para garantizar cobertura sanitaria efectiva; y la organización de un sistema más equitativo y solidario en todo el país.
“La iniciativa prevé auditorías concurrentes y externas sobre el uso de los recursos y los procesos de atención, además de asistencia técnica permanente para las provincias. Necesitamos un Fondo Federal de Salud que garantice equidad y calidad en las prestaciones para la población más vulnerable de la Argentina”, concluyó.