Asimismo, permitirá dar continuidad y sostenibilidad a una agenda de trabajo conjunta que busca fortalecer el sistema sanitario chaqueño, garantizando el acceso universal a la salud, la equidad en la atención y una mayor capacidad de respuesta ante los desafíos sanitarios actuales y futuros.
Entre los principales ejes de acción se destacan el fortalecimiento de la rectoría y gobernanza del sistema de salud; la mejora de los sistemas de información y la toma de decisiones basadas en evidencia; la ampliación del acceso a servicios integrales y de calidad en todo el territorio provincial; y la reducción de desigualdades en materia sanitaria. Además, el convenio contempla el desarrollo de estrategias para la prevención y control de enfermedades transmisibles y no transmisibles, la promoción de la salud mental, el abordaje de los determinantes sociales de la salud y la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos.
Otro de los aspectos centrales será el fortalecimiento de las capacidades de preparación y respuesta ante emergencias sanitarias, mediante la mejora de los sistemas de vigilancia epidemiológica, la incorporación de tecnologías, la capacitación continua de los equipos de salud y la promoción de comunidades más resilientes. El Chaco seguirá trabajando de manera articulada con organismos internacionales para consolidar un sistema de salud más moderno, inclusivo y preparado para responder a las necesidades de todos los chaqueños.