También se esperan efectos significativos sobre el empleo. Durante la construcción se prevé la creación de 12.000 puestos de trabajo directos, mientras que la etapa operativa demandaría unos 5.000 empleos directos y cerca de 19.000 indirectos.
No obstante, el desembarco de Vicuña ya generó controversias incluso antes de recibir la aprobación definitiva del RIGI. Días atrás, la adjudicación del campamento Batidero a un consorcio integrado por las empresas chinas PowerChina y Beijing Chengdong, junto con la firma argentina RAFA S.A., despertó fuertes cuestionamientos de sectores industriales nacionales.
El complejo habitacional, destinado a alojar a miles de trabajadores en plena cordillera, fue adjudicado por 52 millones de dólares, por debajo de la propuesta presentada por la empresa argentina Modular Homes. Empresarios del sector sostuvieron que la diferencia económica era reducida en relación con la magnitud total del proyecto y advirtieron que las ventajas otorgadas por el RIGI facilitaron la importación de módulos prefabricados desde China sin el pago de aranceles.