Al ser interrogada por los investigadores, la madre del lactante aseguró no tener conocimiento sobre cómo llegó la droga al cuerpo del bebé y negó rotundamente ser consumidora de sustancias prohibidas.
Debido a la complejidad y el riesgo ambiental del menor, la Justicia ordenó la participación del Juzgado de Familia en turno y de los organismos oficiales de protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes, quienes deberán determinar si el lactante puede regresar con su progenitora o si se dictará una medida de abrigo perimetral o institucional.
La investigación judicial sumó un dato que enciende las alarmas de los peritos: según registros médicos, existiría un antecedente similar que data de mayo de este año, cuando el menor ya había tenido que recibir asistencia en el Hospital Interzonal General de Agudos “Dr. José Penna” de la misma localidad bonaerense.
Los investigadores intentan determinar ahora si el entorno familiar directo está vinculado al circuito de consumo y si se trata de un caso de negligencia grave o transmisión involuntaria a través de la lactancia.