Otro de los puntos que remarcaron fue la demora en la notificación. De acuerdo con el comunicado, Artaza murió el lunes por la noche, pero sus familiares fueron informados recién el miércoles por la mañana. “Pasaron más de dos días sin que sus padres, hermanos o demás seres queridos fueran informados de lo ocurrido ni de su estado de salud”, expresaron.
En el mismo texto, los allegados afirmaron que días antes del hecho Fernando había manifestado a una de sus hermanas su intención de volver a Córdoba. Según ese relato, cuando se lo comunicó a su pareja, ella habría reaccionado rompiendo sus tarjetas bancarias, su documento y su licencia de conducir.
Por ese motivo, la familia pidió que se investigue no solo el episodio que terminó con la muerte del joven, sino también el contexto previo y la dinámica de la relación.
Mientras tanto, la Inspección General de Seguridad de Mendoza abrió una investigación administrativa para analizar la actuación de la agente. Hasta el momento, no se adoptaron sanciones y la mujer permanece con licencia y asistencia psicológica.