Cabe recordar que en las últimas semanas, Gelcich estableció un precio mínimo para la liquidación de los activos físicos de SanCor (las seis plantas que todavía posee) y los intangibles (marcas) por US$ 52,1 millones. Los bienes serán vendidos a través de licitaciones separadas.
Regali sostuvo que “en la quiebra, la propia coadministradora, en una reunión que tuvimos hace un mes, según los números de ella, el 87% de los acreedores no cobraría nada, y el restante cobraría entre un 20 y un 25% de su acreencia. O sea, la quiebra deja el tendal de acreedores sin cobrar”.
“Estamos hablando de productores a los que se les deben hasta $700 millones y más, de proveedores con deudas por cobrar de $200 y $300 millones. Eso deja un hueco económico en la zona y en la cadena de pago, porque esta gente a su vez también le debe a otra gente, entonces deja un bache grosero”, explicó.