El oficialismo también analiza el escenario que abre la Boleta Única de Papel, ya que permitiría que la candidatura presidencial de Milei conviva con listas legislativas de gobernadores o fuerzas provinciales sin que esos espacios deban integrarse formalmente a La Libertad Avanza.
Mientras busca acuerdos hacia afuera, el Gobierno también decidió bajar la tensión interna. Tras las diferencias generadas por la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y la abstención de Patricia Bullrich durante la votación del pliego de la jueza María Verónica Michellini, la conducción libertaria optó por contener las diferencias. En esa línea, Bullrich seguirá participando de la mesa política junto al armado que lidera Karina Milei.
En paralelo, el Ejecutivo apuesta a mostrar previsibilidad económica. La presentación del programa financiero que anunció Caputo busca transmitir una señal sobre la capacidad del Estado para afrontar los vencimientos de deuda durante lo que resta del mandato y hasta 2027. En el Gobierno consideran que esa estabilidad será un activo central cuando comience a tomar forma el próximo proceso electoral.
Con ese escenario, en la Casa Rosada sostienen que la economía y la política pasaron a formar parte de una misma estrategia. Mientras Santilli trabaja para ampliar la base de sustentación del oficialismo, Caputo intenta reducir la incertidumbre financiera. La apuesta es llegar a la próxima elección presidencial con una mayoría política más amplia y un escenario económico que acompañe las aspiraciones de Milei para un eventual segundo mandato.