Ese mismo martes, a las 18:20, su madre la llamó para avisarle que no asistiera a Catequesis porque la actividad había sido suspendida. La joven respondió por WhatsApp con el mensaje: "Ya vuelvo", que se convirtió en el último contacto que mantuvo con su familia antes de desaparecer.
Ya durante la madrugada del miércoles, a las 4:20, su mejor amigo le envió varios mensajes que la joven alcanzó a leer antes de bloquearlo. Además, cerró su cuenta de Instagram, una conducta que sus allegados describieron como completamente inusual y que encendió las alarmas durante la búsqueda.
Este jueves, horas antes del hallazgo, allegados a la adolescente llevaron adelante una marcha frente al establecimiento educativo para reclamar por su aparición. La madre había expresado su angustia por la falta de novedades y aseguró que la familia no tenía información concreta sobre dónde podía estar la joven.
En el marco de la búsqueda también se investigó una pista que indicaba que la estudiante habría sido vista en la localidad bonaerense de Don Bosco, aunque esa versión no permitió dar con su paradero. Finalmente, fue encontrada en la Ciudad de Buenos Aires y la investigación quedó encaminada para determinar qué ocurrió durante los días en los que permaneció desaparecida.