Luego, denunció que no les pagan obra social ni aguinaldo. "No tenemos nada; nada de nada. Nos dan un tiempo para ir al baño, pero si te excedés, te suspenden”.
“Después también, si llegas un minuto tarde –porque el acceso de la fábrica a donde marcamos tiene 250 metros– y si llegaste para marcar un minuto tarde, te descuentan el día. No tienen tolerancia. No te dejan pasar”, denunció.
Finalmente, sobre el sueldo, dijo: “Cobramos el 20 por ciento en blanco y el 80 por ciento en negro. Te dan un sobre con toda la plata adentro. Este mes hubo sobres vacíos. Y gente que no pudo entrar a la fábrica para cobrar”.
A tono personal, y casi entre lágrimas, finalizó: “Tengo a mi hija, un alquiler. El domingo es su cumpleaños y estoy en esta situación. No sé ni siquiera si voy a poder comprarle una tortita para que festeje”.