La discusión sobre los alcances del DNU 941 quedará para cuando comparezca Auguadra. Los tribunales no se mostraron especialmente proactivos con este tema. A fines de mayo, la jueza Rita Ailán rechazó la medida cautelar que había pedido el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) para frenar la reforma de Milei.
El 1 de julio, el fiscal Miguel Gilligan dictaminó a favor de admitir la acción de amparo colectivo que formuló el organismo de derechos humanos. Sin embargo, una semana después, la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal anuló todo lo actuado –que no había sido demasiado, pero que inevitablemente seguirá sumando retrasos–.
Los camaristas Guillermo Treacy y Pablo Gallegos Fedriano entendieron que Ailán, antes de rechazar la cautelar, debió haber inscrito la cuestión como un proceso colectivo, siguiendo los parámetros que establece la Corte Suprema. Como no lo hizo, afirmaron que se encontraban afectadas las garantías del debido proceso legal y ordenaron que se sortee un nuevo juez para que analice la acción promovida por el CELS.