Sin embargo, la autopsia reveló que la nena murió por una hipoxemia o falta de oxígeno en sangre, causada por una asfixia obstructiva, de acuerdo a lo que consignó el diario La Capital de Mar del Plata.
La sospechosa ya había quedado en el centro de una investigación judicial hacía varios años, por la muerte de sus otras dos hijas. Con esta nueva tragedia, el antecedente volvió a cobrar relevancia y ahora la fiscalía intenta reconstruir los últimos movimientos de la mujer para determinar qué ocurrió dentro de la casa antes del fallecimiento de Isabella.
Mientras avanza la investigación, Erika Agnes Hooft Suárez, la abogada de familia que intervino durante años en expedientes vinculados a la protección de varios de los hijos de la mujer, aseguró que el hospital Materno Infantil de Mar del Plata le había diagnosticado Síndrome de Munchausen, un trastorno que, según explicó, ya había sido motivo de preocupación durante las actuaciones judiciales.