Otro factor que preocupa al oficialismo es el retraso en la aprobación de algunos proyectos. En la mesa política que se reúne en la Casa Rosada ya analizan que el segundo semestre tendrá mayores dificultades para avanzar con la agenda legislativa.
Del otro lado, el peronismo ya comenzó a moverse para construir una estrategia común dentro del Congreso. Las distintas “tribus” que conviven en el espacio, pese a que todavía no encuentran un punto de equilibrio para encarar una estrategia electoral definida, coincidieron en establecer un eje compartido para el debate parlamentario.
Durante la próxima semana no habrá convocatoria a comisiones para dictaminar los proyectos. La Libertad Avanza deberá utilizar ese tiempo para procesar el resultado de la sesión en el Senado y evaluar los riesgos que enfrenta en la Cámara de Diputados.
El escenario parlamentario queda así atravesado por una mayor tensión política, mientras el Congreso ingresa de lleno en el último semestre previo a las elecciones de 2027.