Folguera también puso el foco en la realidad argentina, señalando que nuestro país no está exento de este tipo de riesgos. Explicó que existen fallas activas en varias provincias, especialmente en la región cordillerana, donde podrían registrarse en el futuro sismos de gran magnitud.
En ese sentido, mencionó que provincias como La Rioja, Catamarca, Salta, San Juan y Mendoza presentan mayor potencial sísmico, particularmente en zonas donde se concentra población y desarrollo urbano al pie de la cordillera de los Andes.
Finalmente, el geólogo subrayó que la principal herramienta de prevención es la construcción con normas sismorresistentes y una adecuada planificación territorial. Sin embargo, advirtió que en muchos casos el crecimiento urbano desordenado en países de la región dificulta la aplicación de estas medidas, incluso en zonas donde ya se conoce la presencia de fallas activas.
De esta manera, el análisis no solo permite comprender lo ocurrido en Venezuela y Colombia, sino que también funciona como una advertencia sobre la necesidad de preparación ante futuros eventos sísmicos en Argentina.