Más allá de las objeciones, los peritos de Gendarmería avanzarían con los análisis del contenido de ese material. Se trata de una fuerza subordinada al Ejecutivo y que ya ha dado muestras de prestancia para embarrar causas judiciales, por lo que el análisis comparativo podría demorar todo lo que sea necesario.
Mientras tanto, la Cámara Federal debe analizar la situación de Spagnuolo, procesado (sin prisión preventiva) junto con otras 18 personas por los delitos de asociación ilícita, cohecho, fraude al Estado y negociaciones incompatibles con la función pública. Los procesamientos se dictaron sobre la base de gran cantidad de prueba documental y de teléfonos celulares, pero no hubo referencias a las grabaciones.
La Cámara, integrada a priori por Roberto Boico y Eduardo Farah, debe determinar si confirma o no los procesamientos. Si ambos jueces no concuerdan en una misma postura, la sala deberá completarse con un subrogante, que podría ser alguno de los flamantes camaristas designado la semana pasada, Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi.