En un partido que no contó con demasiadas emociones, Boca generó la mayor cantidad de ocasiones de peligro para abrir el marcador, aunque no tuvo la eficacia de cara al arco para convertir. Sin embargo, la situación más clara llegó sobre el final de la partida y fue para Vélez.
Tras un contragolpe letal, Simón Escobar recibió la pelota dentro del área a los 45 minutos del complemento y eludió a Montero, quien se estiró para desviar la trayectoria del balón y terminó impactando en el cuerpo del rival. Sin dudarlo, el árbitro Sebastián Zunino sancionó la pena máxima para los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto.
Dilan Godoy tomó la pelota y se hizo cargo del pesado penal, aunque el resultado no fue el esperado: con el guardameta vencido, estrelló su remate en el palo derecho y la pelota salió disparada, sin posibilidad de rebote. El encuentro siguió su transcurso normal y tras unos pocos minutos el juez principal le puso fin al tiempo regular.