Ante la Asamblea de la ONU, el miércoles Milei había pronunciado que su Gobierno está firmemente alineado con Estados Unidos e Israel, “países con los que compartimos una profunda afinidad de valores y una complementariedad estratégica”. Además resaltó la importancia de la revolución tecnológica y del poderío militar, según este, fundamentales para que una nación pueda ser “políticamente relevante, económicamente influyente y dueña de su destino”.
Durante estos viajes, los mandatarios suelen aprovechar para reunirse con sus pares y afianzar relaciones internacionales, pero Milei sólo consiguió reunirse con Netanyahu y con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, con quien tuvo una reunión “pull-aside”, breve, de pie, en un pasillo. Tras la misma, Rubio tuiteó que “nuestro hemisferio es más seguro gracias a nuestra estrecha cooperación en temas de energía, minerales críticos y agricultura”, lo que evidenció el foco de la conversación en asuntos económicos, sin mencionar el latente conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas. Mientras tanto, el Gobierno mileísta no logró pactar una reunión con Trump, quien sí se reunió con el primer ministro británico Andy Burnham.
En la bilateral de este jueves, Milei estuvo acompañado por el Ministro de Economía Luis Caputo, y el canciller Pablo Quirno. Se trató de la última actividad del viaje, para luego emprender retorno a la Argentina el jueves a las 21 horas. Antes de que el canciller Quirno se suba a la camioneta oficial para irse al aeropuerto con el Presidente, periodistas argentinos le consultaron si Milei y Netanyahu habían hablado sobre Malvinas y respondió “sí”. Ante la pregunta de cómo les fue, sólo dijo “bien”.
El día que arribó a Estados Unidos, Milei se dirigió a la institución educativa de la comunidad judía en Queens, Yeshiva Darchei Torah, donde le entregaron el premio “Defensor de Israel” por su posicionamiento a favor de este país. Desde el Gobierno argentino difundieron que se trata de un reconocimiento por su “liderazgo global en la defensa del pueblo judío y su lucha contra el antisemitismo”. Tras haber recibido el rechazo generalizado de los líderes de distintos países del mundo, Netanyahu felicitó a Milei por su premio y afirmó que el presidente argentino “defiende la verdad, no le importa lo que piensen los demás. Simplemente alza la voz por la verdad, por eso apoya a Israel, porque compartimos esta herencia común de justicia y de decir la verdad”.
Parados uno junto al otro frente a cámara, Netanyahu proclamó que Milei hizo algo “magistral” con la economía del país que preside. “Usted ha roto las barreras y está dando libertad a la gente. Quizás les lleve tiempo comprenderlo, pero cualquiera que entienda algo de economía sabe que nunca antes se había visto una transformación semejante”, afirmó, y antes de despedirse catalogó al presidente libertario como su “amigo”.