Farías se había defendido con su arma y, durante el tiroteo, recibió un disparo en el brazo izquierdo. De acuerdo con el testimonio de su hijo, otros cuatro tiros impactaron en el auto.
En tanto, uno de los delincuentes recibió un disparo en la espalda y cayó en el lugar, inmóvil. El otro se dio a la fuga, pero cayó a dos cuadras y media y, “en ese tramo, puede llamar a la familia, que lo socorre y lo lleva hasta el hospital”. Este asaltante fue ingresado al Hospital Simplemente Evita, donde los médicos constataron que tenía cinco impactos de bala.
Por su parte, Ezequiel informó que su padre fue operado en el Hospital Churruca y está fuera de peligro. “El disparo no afectó ninguna arteria”, agradeció.
El caso quedó a cargo del fiscal Adrián Arribas, de la UFI Descentralizada N°2, que trabaja junto a la Comisaría 2° Sur de González Catán.