Vialidad Nacional abrió una segunda etapa de retiros voluntarios con la prohibición de volver al Estado por cinco años
El acceso al programa está sujeto a una serie de exclusiones y condiciones restrictivas. No podrán adherirse quienes registren antecedentes penales, estén vinculados a procedimientos disciplinarios, hayan iniciado el trámite jubilatorio o tengan 64 años o más, salvo que no cuenten con los aportes necesarios para jubilarse. Tampoco podrán hacerlo quienes tengan litigios laborales pendientes contra la DNV, salvo que desistan expresamente de ellos. Los empleados con mandatos sindicales vigentes deberán renunciar a su cargo y a la tutela sindical para poder aplicar. Además, quienes acepten el retiro no podrán volver a ser incorporados ni prestar servicios bajo ninguna modalidad en el Sector Público Nacional durante cinco años.
El plan de retiros voluntarios se enmarca en un proceso más amplio de reducción del Estado y de reestructuración del organismo vial. El Gobierno fundamentó la medida en la necesidad de asegurar «la razonabilidad operativa y el uso eficiente de los recursos públicos, así como el establecimiento de una dotación acorde con las necesidades funcionales del organismo».
La medida se vincula además con el traspaso de distintas rutas a las provincias y la concesión por peaje de más de 9.000 kilómetros de corredores viales, un plan que, según denunciaron desde ATE y otras organizaciones sindicales, apunta a privatizar el mantenimiento de las rutas nacionales. La DNV había sido disuelta mediante el decreto 461/2025, aunque esa decisión fue suspendida por la Justicia tras las protestas y presentaciones gremiales.