La concesión en ley de tierras y la suma de estos temas en una sesión busca quitarle todos los argumentos de peso a la oposición para la recolección de quórum recinto. Además, el mismo miércoles el oficialismo buscará cerrar un dictamen por el proyecto de Defensa de la Soberanía que envió el gobierno por la causa Malvinas. En medio de criticas opositoras, será una prueba de fuego para ver si lo puede sumar a la sesión.
Según los cálculos preliminares, a la oposición le restan conseguir un puñado de votos aún para llegar a tener el quórum asegurado. La jugada busca sentenciar la suerte de la sesión opositora. Por su parte, la mega sesión de la oposición acumulará una cantidad de proyectos que anticipan un debate de al menos 22 horas, un récord para esta gestión.
La estrategia del bloque oficialista cambió por completo con el tratamiento de las leyes de Discapacidad y de morosidad, una táctica donde la Casa Rosada prefiere anticiparse a las derrotas legislativas mediante la negociación y la absorción de los temas opositores en su propia agenda.
De todos modos, no es gratis. El movimiento expone las tensiones y los costos que debe pagar el oficialismo aceptando debates en los que conceptualmente se encuentra en la vereda opuesta. Aceptar que se incluyan en la agenda temas antes vetados saca a relucir una posible urgencia de blindar la gestión ante posibles reveses que afecten la gobernabilidad.