La actividad, que comenzó a las 20 horas en Río Grande, no solo tuvo un carácter conmemorativo sino también una fuerte carga política. En distintos sectores del justicialismo ven en esta reunión la posibilidad de construir una imagen de unidad con proyección nacional, en un contexto donde empiezan a tomar forma las discusiones rumbo a 2027.
El armado en gestación todavía muestra matices y diferencias, pero ya reúne a nombres que orbitan en el mismo espacio. Entre ellos aparecen Miguel Pichetto, Sergio Massa, Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, Nicolás Massot, Emilio Monzó, además de los propios Kicillof y Quintela, junto a Guillermo Moreno. Se trata de un esquema que combina conversaciones cruzadas y diagnósticos diversos.
En la previa del acto, dentro del PJ buscaban señales de cohesión que pudieran expresarse en una foto amplia. En ese marco, la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en la vigilia funcionó como un factor de distensión. La titular del Senado sí participará del acto oficial del jueves en Ushuaia, como en otras ocasiones, pero no estará en la actividad nocturna.
La figura de Axel Kicillof concentra buena parte de la atención. Su presencia es leída como un paso más en su intención de construir una proyección federal, con salidas por fuera de la provincia de Buenos Aires. Si bien en su entorno aseguran que ese despliegue será más visible después del Mundial 2026, el mandatario bonaerense ya comenzó a moverse: recientemente presentó su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro, en la Ciudad de Buenos Aires.
En ese contexto, el gobernador bonaerense volvió a cuestionar al oficialismo nacional. “El Gobierno le está haciendo mucho daño a la soberanía nacional. Votamos en contra de la posición de países africanos que siempre han acompañado los reclamos de Argentina con respecto a las Islas Malvinas. Cada decisión que toma Milei tiene un costo altísimo”, sostuvo días atrás al confirmar su presencia en el acto.
Kicillof viajó acompañado por funcionarios de su confianza, como el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, y el asesor general de Gobierno, Santiago Pérez Teruel, en una señal de respaldo político dentro de su propio esquema.
La lista de invitados a la vigilia también incluyó a dirigentes de distintos espacios internos. Estarán la diputada Victoria Tolosa Paz, impulsora de un armado federal, las legisladoras cercanas a Massa Cecilia Moreau y Sabrina Selva, el sindicalista Hugo Moyano (hijo), alineado con el gobernador bonaerense, y Hugo Yasky, también vinculado al MDF.
A su vez, hubo representación del kirchnerismo con la presencia de Lucía Cámpora, secretaria general de La Cámpora, y Natalia Zaracho, cercana a Juan Grabois. La amplitud de la convocatoria apunta a reforzar la idea de recomposición entre sectores que venían de meses de tensiones.
Ese proceso tuvo un antecedente reciente en el acercamiento entre Ricardo Quintela y Cristina Kirchner, luego de diferencias en torno a la conducción del Partido Justicialista. La escena en Tierra del Fuego aparece como un nuevo capítulo de ese reordenamiento.
Mientras tanto, la discusión sobre el liderazgo futuro sigue abierta. Dentro del peronismo conviven la proyección de Kicillof como posible candidato presidencial y la hipótesis de una alternativa impulsada por Cristina Kirchner, donde aparece el nombre del exgobernador de San Juan, Sergio Uñac, que en las últimas semanas incrementó su exposición a nivel nacional.