Este accidente ferroviario ocurre menos de un año después de otro con saldo trágico. El 18 de enero un tren de la empresa privada Iryo descarriló antes de chocar con otro de Renfe que venía en sentido contrario.
En ese choque murieron 46 personas y hubo cientos de heridos. Con 4.000 kilómetros de vías, la red ferroviaria de alta velocidad española es la segunda más importante del mundo, después de la de China.