La lógica de los encuentros se repite en cada parada, Santilli escucha planteos, apunta reclamos y ofrece resolver asuntos puntuales a cambio de respaldo legislativo. Todo esto ocurre en la previa de un diciembre caliente, cuando el Congreso abrirá las sesiones extraordinarias para tratar la Ley de Leyes y la reforma laboral. En la Casa Rosada aseguran que ven “viable” aprobar el Presupuesto y que el clima es de optimismo.
Este jueves será el turno de Jorge Macri, que volverá a poner sobre la mesa la deuda de $274.000 millones por coparticipación que reclama la Ciudad. La reunión tendrá al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como uno de los habituales acompañantes en este tipo de encuentros. Aunque en la administración porteña aún no dan por confirmado el horario, el intercambio está previsto. El alcalde insistirá en que la Nación incluya esos fondos en la proyección del año próximo, en lo que sería el primer presupuesto bajo la gestión de Javier Milei. Luego de tensiones por el “goteo” incumplido, los equipos técnicos de Economía y CABA ya lograron un principio de entendimiento.
Al día siguiente será el turno del pampeano Sergio Ziliotto, uno de los gobernadores peronistas con mejor vínculo con Casa Rosada. Llegará el viernes por la mañana al Ministerio del Interior con reclamos propios, ya presentó un “presupuesto de resistencia” en su provincia y espera un fallo favorable de la Corte Suprema por su demanda previsional, cuya audiencia está fijada para el miércoles 5.
Con esas reuniones, Santilli solo tendrá pendiente convocar a Claudio Poggi y Maximiliano Pullaro. El santafesino, sin embargo, dejó en claro que no quiere avanzar sin obtener algo concreto a cambio. “Quisiera sinceramente que nos den respuestas. En lo que estamos de acuerdo, vamos a acompañar, y en lo que no estamos de acuerdo, no”, expresó días atrás, marcando su postura frente al Gobierno.