"Los lugares de poder hay que ocuparlos. La disputa se da debatiendo y planteándole a la sociedad los proyectos que deben acompañarse y las propuestas que el peronismo puede acercar", comentó Moisés en una de las entrevistas que brindó luego de la jura, convertida en protagonista de interés para los medios hegemómicos por su salida del interbloque Popular que preside José Mayans. Pese a quedar en sólo 25 senadores, un piso histórico para el peronismo, al interbloque de Mayans mantiene la condición de primera minoría y le hubiera correspondido ocupar la vicepresidencia. Pero Bullrich decidió dejar fuera de los cargos al peronismo, algo que las bancadas provinciales avalaron. Aunque jujeña, Moisés tiene su vínculo principal con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz. También con los peronistas de Catamarca, Raúl Jalil, y de Tucumán, Osvaldo Jaldo. Los tres la respaldaron el mes pasado, cuando la intervención en el PJ de Jujuy suspendió su afiliación por "vulnerar los principios de lealtad partidaria".
Este lunes, inmediatamente después del anuncio de la salida de los tres senadores, Sáenz, Jaldo y Jalil se reunieron vía zoom con Hugo Passalacqua (Misiones), Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén) con quienes anunciaron una agenda de trabajo en conjunto. "Es un espacio de diálogo federal donde cada uno expuso cómo la coyuntura económica impacta en sus respectivas administraciones", sostuvo Jaldo. Con la movida, los gobernadores apuntan a conseguir mejores condiciones de negociación con el Ejecutivo. El inmediato ascenso de Moisés les dio la razón en ese punto.
Hubo otro bloque "federal" conformado casi en espejo. Bajo el nombre "Impulso País", se constituyó el nuevo espacio "integrado por legisladores de distintas provincias con una visión federal y productiva", según comunicó la bancada. Quedó integrada por la cordobesa Alejandra Vigo y el correntino Carlos "Camau" Espínola (que pertenecían a Provincias Unidas), la chubutense Edith Terenzi, referenciada en el gobernador Ignacio Torres; y la tucumana Beatriz Avila, también alineada con el gobernador Jaldo, pero a su vez enfrentada con su comprovinciana Mendoza. Al bloque lo completan los tres senadores del PRO: el misionero Martín Goerling Lara, la pampeana Victoria Huala y la chubutense Andrea Cristina.
La predisposición de estos gobernadores a aprobarle sus proyectos no sólo convenció al oficialismo de que conseguirá sacar adelante sus iniciativas en las sesiones extraordinarias que terminan esta semana. También alimentó la idea de un Congreso funcionando de ahora en más "al ritmo del Gobierno", como sostuvo Patricia Bullrich. La noción de un "partido único", como se animó a definir un funcionario de la Casa Rosada, puede sonar exagerada, pero empieza a tomar forma la perspectiva de un dominio parlamentario en los próximos meses. En el oficialismo hablaban de más de 50 proyectos que Javier Milei pretende impulsar este año, con la mira puesta en aprovechar la colaboración de estos gobernadores dialoguistas y consolidar una mayoría tan flexible como eficaz.