El incidente se produce en un contexto de creciente tensión entre Cuba y Estados Unidos, agravada en las últimas semanas por las medidas de presión impulsadas por Washington sobre La Habana.
La crisis energética que atraviesa Cuba se agravó tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, a partir del cese de comercialización de crudo del país bolivariano hacia la isla. Desde entonces, el presidente estadounidense Donald Trump estableció sanciones para los países que desearan comercializar petróleo con Cuba.
El mandatario de Cuba, Miguel Díaz Canel, anunció en medio de la crisis económica del país su predisposición a la negociar y a flexibilizar las medidas internas para importar petróleo.
Apenas hoy, Washington autorizó la venta de petróleo y gas al país caribeño para empresas del sector privado y de los ciudadanos bajo ciertas condiciones. Desde el Departamento del Tesoro y el Departamento de Comercio estadounidense aclararon: “Para ser autorizadas, las exportaciones deben ser al mismo tiempo para uso del sector económico privado, incluidas las necesidades humanitarias”.