El niño presentó marcas visibles en el cuello y rasguños, situación que fue documentada con imágenes.
La denunciante indicó que hubo testigos del hecho, manifestó su preocupación porque el responsable se encuentra en libertad y pidió que se tomen medidas urgentes, remarcando que no se puede naturalizar la violencia ni el maltrato infantil.
“Esto no puede quedar así. No tenemos que quedarnos callados”, expresó.