El frente de Mujeres de la Cámpora convocó a movilizar mas temprano a la casa de Cristina Kirchner para luego marchar: “Este modelo económico de ajuste y miseria necesita que la principal dirigenta de la oposición esté proscripta para avanzar sobre todos y cada uno de los derechos del pueblo que impacta más fuerte en las mujeres y diversidades por las desigualdades estructurales”, dice la legisladora nacional Paula Pennaca, quien estuvo en San José junto a Mayra Mendoza, Juliana di Tulio, Teresa García, Eva Mieri, Lohana Volnovich, Florencia Saintout, Estela Díaz, Vanesa Siley, Mónica Macha, Soledad Alonso y Julia Strada entre otras.
“Marchamos porque en Argentina hay un femicidio cada 34 horas y algunos todavía creen que el feminismo ´pasó de moda´, dice la legisladora Lucia Cámpora, que también estuvo en la convocatoria y agrega: “La mujer cuyo nombre más veces se introdujo en una urna se llama Cristina Fernández de Kirchner y está secuestrada por una mafia patriarcal judicial económica y política”.
Las mujeres, las más castigadas
El mapa de la lucha feminista está en los barrios populares, en las casas endeudadas, en los trabajos precarizados y también en las escuelas: Myriam Marinozzi es secretaria general de SUTEBA Berazategui y directora de nivel inicial: “En las escuelas se sufre, porque vemos que el hambre, el juego clandestino y los consumos problemáticos crecen. Para nuestras pibas y pibes, Milei mete la baja de edad de imputabilidad y nosotras, (porque somos principalmente mujeres, sobre todo frente a las niñas y niños más pequeños), estamos sobrecargadas, endeudadas, con salarios insuficientes, y con todas las tareas de cuidado en los hombros y acusadas de adoctrinar”, dice. El documento también puso especial énfasis en la reciente aprobación de la baja de punibilidad en el Congreso: “Les pibes no son peligrosos: están en peligro”.
Femicidios
La familia de Brenda, Morena y Lara estuvieron en la marcha exigiendo justicia por las tres jóvenes asesinadas y descuartizadas en Florencio Varela en septiembre de 2025. “Es más violento un femicidio que una protesta”, dice el cartel que sostiene Clara, una joven de 15 años que fue a la marcha con sus amigas, no está en ninguna organización pero fue a la Plaza porque considera que este gobierno “le mete miedo a la gente para que no salga a protestar. Te dicen que los que protestan son violentos y ¿a nadie le parece violento que maten a una mina cada 34 horas?“, se pregunta.
En el texto se denuncia también que en 2025 hubo 271 femicidios y transfemicidios “y que es una responsabilidad directa del Estado”. En lo que va de 2026 ya se contabilizan 43 crímenes por violencia de género mientras que el gobierno de Milei “niega la figura de femicidio y desmantela todas las herramientas jurídicas y políticas destinadas a su prevención”.
Si el feminismo fuera una moda, ayer no hubiesen tenido ese gran día que le sumaron a su historia. Frente a un gobierno que apuesta a la fragmentación, al miedo y al ajuste la Plaza de Mayo volvió a ser el lugar donde la rabia se organiza para transformarse en refugio